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Aceptación y oportunidad

  Acepto lo que acontece porque entiendo que es lo único que podría haber sucedido. No existen "los hubiera". Todo aquello que sucedió fue como tenía que ser y fue perfecto porque en su acontecer devino la "Oportunidad".  Aunque a veces no la veamos con tanta claridad, eso lo que tenemos que investigar ¿Que oportunidad me está ofreciendo esta situación? Muchas veces lo que sucede no es ni lo que soñamos ni lo que esperamos simplemente es lo que tenía que suceder para trascender, crecer y evolucionar. Cada situación nos enseña, nos abre un abanico de oportunidades para aprender, reinventarnos  y fortalecernos.  Quizás se trata de empezar a modificar la pregunta ¿Por qué? para cambiarla por un ¿Para que?

Hasta el árbol mas fuerte...

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Incluso el árbol mas alto, un día fue semilla. Creció al calor del verano, atravesó otoños, tormentas y soportó crudos inviernos para fortalecer sus raíces y disfrutar de cada nueva primavera.

Libre albedrío

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Puedes quejarte porque llueve, buscar un paraguas o bailar bajo la lluvia. No podemos evitar la lluvia, pero si podemos elegir qué Actitud tomar ante ella.

Pasada la tormenta...

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El 28 de Febrero de 2020 escribí las siguientes palabras... "Deberíamos trabajar interiormente para entender que la vida es bella y perfecta. Y que así y todo, cada tanto pueden presentarse situaciones que nos superan, nos desbordan, nos trastocan y muchas veces, nos cambian para siempre. Sin embargo, esto también es parte de la vida."  Tanto las adversidades como los sucesos inesperados se presentan para prepararnos y fortalecernos. Nos preparan para lo que viene , abriéndonos camino para ser mas fuertes...Y entonces una vez pasada la tormenta, quizás no seamos los mismos, seamos mejores. 
Recuerda que un problema es sólo un problema si tu dices que lo es...y el problema no es el problema, sino como reaccionas al problema, es el problema. Dr. Ihaleakalá Mabel Katz - Cuando tu cambias, todos cambian.  Ho´oponopono
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Incluso cuando la vida trae tristeza, hay que saber vivirla y darle lugar para que se exprese. No hay que escapar de ella, sino reconocerla e integrarla. Al igual que a la alegría, porque ambas son el abono de la vida, con las dos florecemos.