La vida es perfecta


Por qué estoy convencida que la vida es perfecta?

Porque estamos evolucionando cada uno en nuestro plano personal y la vida brinda el escenario necesario con los personajes justos para resolver esta evolución.

Que hay detrás de todo? El miedo, miedo al abandono, a no ser querido, a la inseguridad, a la carencia. Detrás de todas nuestras acciones u omisiones hay miedo. Actuamos como actuamos por el miedo que nos genera una situación pero la situación temida, es la situación a resolverse por eso si esta no se resuelve se repite. La vida, en su amplia generosidad la vuelve a presentar pero con mayor intensidad para que de una buena vez podamos enfrentarla y así enfrentar el miedo y evolucionar. Es una experiencia que comienza con el miedo para llegar a su máxima expresión que es el Amor.

El ego es el que quiere que algo suceda a cualquier costo porque cree que sabe que es lo mejor para uno, sin embargo, hay que dejar que las cosas fluyan tal cual el universo lo disponga porque así es perfecto para la evolución. Aunque esto es muy difícil porque el ego, en general nos controla y nosotros guiados por el, quien nos promete seguridad y garantías, queremos a su vez controlar las circunstancias que nos rodean. La noticia es que debemos entregarnos y confiar en el plan maestro, Dios, Universo, Divina providencia, Buda o como cada uno desee llamarlo. Nada es casualidad y nada sucede porque si, sino que por el contrario todo sucede a nuestro favor, para crecer.

Nadie se cruza en nuestra vida por casualidad. Cada persona que se atraviesa en nuestro camino lo hace para ayudarnos a trascender, y nosotros a ellos. De modo que quizá hasta quien hoy más nos la complica nos está ayudando a evolucionar tanto como aquel que nos brinda amor,  por eso debemos agradecer cada experiencia incluso aquella que haya sido difícil ya que de no haber sido así no hubiésemos superado nuestro propio temor.

Imaginemos a La vida como una gran obra de teatro. Los diferentes actores que se presentan en ella son personajes que van a actuar en nuestro escenario, algunos serán malvados, otros buenos, cumplidores de deseos, provocadores, dulces, enigmáticos, peleadores, tolerantes, intolerantes, habrá un manipulador o no, de acuerdo a lo que tengamos que aprender. Se presentarán circunstancias que nos llevaran a salir de nuestra propia zona de confort para adquirir un nivel espiritual más elevado. A veces podremos elegir, otras no. 

Y ante este panorama tendremos que además, aprender a ser tolerantes con el Otro, con quien este a nuestro lado ya que no todos estamos en el mismo plano de evolución. Hay gente que necesita trabajar más sobre lo material, otra sobre lo espiritual. De cada situación que se presenta tengo que pensar: que me quiere enseñar la vida? Yo antes pensaba..."que tengo que aprender?" Pero descubrí que la pregunta indicada es “qué me quiere enseñar la vida?” en su amplia generosidad y perfección. 

La Vida es tan generosa que permanentemente nos brinda la oportunidad de aprender y si no lo logramos nos vuelve a regalar otra oportunidad hasta lograrlo en el mejor de los casos. Como cuando eramos pequeños y sacábamos la sortija en la calesita, era una felicidad inmensa. Aunque suene raro, la vida también nos regala siempre una vuelta mas, pero no nos damos cuenta y no la disfrutamos como niños hasta que despertamos y empezamos a ver la vida con otros ojos. En general estos despertares se dan en conjunto con una crisis personal.

Las crisis son oportunidades, todos alguna vez dijimos esa frase. Pero cuantos pudimos sostenerla. Para poder integrar esta noción a nuestro ADN tenemos que trabajar el autoconcepto, la aceptación, el no juzgar como bueno o malo ya que los juicios parten de nuestras creencias y como nosotros somos los que juzgamos las circunstancias creemos que son buenas o malas, las polarizamos según nuestra mirada.

También se trata de trabajar la aceptación e integración de nuestras luces y sombras, en la medida que mas nos aceptamos menos rechazamos al otro y mas evolucionamos porque nos aceptamos tal cual somos. Todos tenemos un poco de todo, lo bueno y lo malo, negarlo es sostenerlo, aceptarlo es integrarlo y transformarnos.

Aceptar, no es resignarse, es confiar en que todo sucede tal cual tiene que suceder para nuestro crecimiento. Confiar en  que estamos en el lugar exacto donde tenemos que estar con las personas y las circunstancias más apropiadas para seguir evolucionando.

Desde esta óptica la Felicidad consiste en un estado de plenitud permanente, que no significa que no va a haber problemas o circunstancias adversas porque la vida, es bella aún estando llena de estas. Se trata de tener la serenidad de saber que sea lo que sea que acontece tenemos las herramientas para enfrentarlo sino no se nos presentarían tales eventos. Es confiar en la vida y en uno mismo.

A veces tenemos las respuestas, las herramientas y las habilidades pero lo desconocemos. Cuantos hemos salido fortalecidos de circunstancias adversas. Cuantos somos mas resilientes de lo que suponíamos. Y eso cómo sucedió, porque teníamos la preparación para atravesar esos momentos y salir fortalecidos solo que no somos conscientes del potencial que hay en nuestro interior hasta que lo descubrimos y podemos comenzar a vivir mas plenamente. Quizás nosotros no lo sabemos, mejor dicho, aún no lo descubrimos, pero nuestro Alma lo sabe por eso hay que trabajar para entrar en coherencia con ella.

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