Vivir desde el Amor
Vivir desde el Amor no significa vivir "enamorado", sino vivir en un estado de paz interior que permite atravesar la tormenta con calma.
Lo opuesto al Amor no es el odio, sino el miedo. Vivimos duales entre el amor y el miedo. Se nos olvida que somos Amor dando lugar al Ego y es ahí donde surge el sufrimiento porque Ego y Miedo , en estas cuestiones, es lo mismo.
Se nos olvida que somos un Alma adentro de un cuerpo, y que hay que cuidar de ambos. También se nos olvida nuestra esencia y a que hemos venido.
Si de misión de vida se trata, hay que ser muy valiente para cumplirla porque implica hacer frente a nuestros miedos, atravesar sinuosos y desconocidos caminos resultando ello, muchas veces, frustrante. Supone confiar en la vida y cómo es difícil el Ego, antes de confiar pide garantías. Pero en el camino de la vida, la confianza en ella es ciega. Y en este camino es fundamental, tanto brindar amor como vibrar en El.
Cuando vibras desde el Amor, la vida fluye y no hay sufrimiento. Puede haber dolor, porque la vida presenta muchos escenarios dolorosos y sorpresivos, inesperados e inexplicables, pero no hay sufrimiento porque el Alma sabe que "el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional".
Ante situaciones de dolor, el Alma, sabia en su esencia dice "tengo la oportunidad de trascender", el Ego se queja y se victimiza creyendo que "solo y siempre le toca a El". El desafío está en aquietar la mente porque el Alma ya sabe que camino seguir.
En definitiva, Vivir desde el Amor, es vivir en un estado de paz y plenitud mas allá de las vicisitudes que pueda presentar la vida. Brillando aún en las tormentas, no esperando la oportunidad para brillar, simplemente compartiendo la luz interior en todo momento.
Texto apoyado en lecturas de los Maestros Mabel Katz, Virginia Blanes y Joan Garriga.
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